En siglos pasados esa comunicación ha servido para transmitir conocimiento y para permitir el avance y la progresión de las distintas civilizaciones hasta el día de hoy. Se ha puesto mucho empeño en diseñar nuevas herramientas y mecanismos para aumentar las redes de comunicación entre los distintos puntos del planeta.

Hoy día los sistemas de mensajería y las nuevas tecnologías avanzan velozmente. Hace nada comenzábamos a comunicarnos con cualquier lugar del mundo con nuestro ordenador y ahora podemos hacerlo cómodamente a través de nuestro teléfono móvil.

El panorama comunicativo ha crecido de forma espectacular en estos últimos diez años y no va a parar de progresar. Ya podemos conversar con alguien a miles de kilómetros de distancia mediante una videoconferencia en directo sin que se resienta ni retrase la transmisión de la información. Aquel logro supuso un gran adelanto, pero se ha ido mucho más allá.

En el 2015 han proliferado las aplicaciones de streaming gracias al tremendo impacto que han tenido las aplicaciones Periscope y Meerkat. Este sistema de transmisión nació en 2009 pero no logró la expectación esperada.

Esta tecnología consiste en transmitir en directo a todo el mundo lo que estás haciendo. Y desde un aparato tan cómodo y versátil como el teléfono móvil. A diferencia de la vídeo conferencia, el streaming nos permite ser vistos por cualquier internauta en el momento de la emisión.

Esta herramienta resulta útil para casi todo el mundo. Artistas, empresas y medios de comunicación aplauden esta iniciativa. La comunicación con los fans, clientes o espectadores se acentúa y se torna mucho más instantánea y sobre todo más cercana.

Cuando seamos sorprendidos por algo inusual tan sólo tendremos que desenfundar nuestro teléfono, abrir la aplicación, pulsar el botón y comenzar a mostrar a todos nuestros seguidores lo que estamos viendo. Ya no tendremos que esperar a coincidir con ellos para contarles nuestras anécdotas. Ellos ahora son testigos.